Estar en duelo es un proceso pasivo y negativo que no sana el sufrimiento. Hacer el duelo es un proceso activo y sanante del sufrimiento.
Hacer el duelo es trabajarse en el sufrimiento. Es un proceso que exige un gran dinamismo interno de sanación. No es lo que el sufrimiento hace conmigo sino lo que yo hago con mi sufrimiento..
La finalidad del duelo es dar expresión y cauce sano a los sentimientos, serenando el sufrimiento, dominando la pena de la separación,integrando la extrañeza física, aceptando la realidad de la muerte, reorientando la energía positiva, en un nuevo proyecto de vida.
El duelo se hace en el hablar, sacando las penas del corazón, superando las ideas insanas sobre el sufrimiento, purificando la fe, vivenciando la Resurrección, con un proyecto significativo de vida.
El duelo es un largo proceso, hay que poner mucha voluntad contra la voluntad del sufrimiento.
En el duelo, las penas con esperanza suben y se serenan; las penas con desesperación bajan, pesan y no pasan.
En el duelo: " SUFRIR SANAMENTE PARA DEJAR DE SUFRIR".
El duelo es un gran sacrificio personal de sanación en el no hay que hacerse la víctima.
Nadie elabora sanamente el sufrimiento sólo porque tenga razones para sufrir.
Nadie elabora el sufrimiento sólo porque tenga razones para dejar de sufrir.
Se elabora el duelo porque se tienen razones para vivir.
El sufrimiento quiere grupos de autoayuda para compartir el sufrimiento. El duelo quiere grupos de mutua ayuda para compartir el proceso de sanación.
Hay que desahogar el sufrimiento.
Hay que hablar del sufrimiento.
Hay que elaborar sanamente el sufrimiento.
Hay que sembrar esperanza en el sufrimiento.
Pdre. Mateo Bautista